Ya antes de la pandemia los líderes empresariales habían entendido que la transformación digital era muy importante para la sustentabilidad de sus compañías, pero en el contexto del coronavirus asumieron que, además de imprescindible, era inevitable. 

“Transformarse o desaparecer” podría ser la consigna. Así lo dicen las estadísticas mas citadas habitualmente cuando se habla de estos asuntos.

Un ejemplo nítido de la transformación digital que se registró en el último tiempo fue el crecimiento del comercio electrónico. 

Según un informe auspiciado por la CEPAL, solo en Colombia y México la digitalización de las empresas aumentó 800% entre marzo, abril y mayo de 2020 en comparación con el año 2019. El mismo informe destaca que estos porcentajes se replicaron en la Argentina.

“La transformación digital definitivamente no arrancó con la pandemia, pero el contexto de restricciones sanitarias y de circulación puso sobre la mesa y priorizó muchas iniciativas de este tipo”, señala Hernán Gutsztat, Managing Partner y cofundador de Ceibo Digital, una firma global con foco en América y que se dedica a acompañar a las empresas a realizar esta transformación digital de la que tanto se habla.

“Desde el punto de vista de su ritmo de implementación observamos que, aunque por un tiempo se va a continuar con la forma tradicional de hacer negocios, como mínimo se va a convivir con la multicanalidad y las diferentes formas de mirar el fenómeno que ahora tienen las empresas“. 

Hernán Gutsztat – Managing Partner

Crecimiento acelerado

Ceibo nació en 2018 y, aunque su crecimiento fue constante desde el momento de su fundación, la pandemia aceleró su desarrollo; un reflejo de lo cual fue que finalizó 2020 con $ 75 millones de facturación, mientras que, en lo que va de 2021, ya superó los $ 240 millones.

La compañía se fundó con un perfil global. Comenzó con oficinas en Buenos Aires, en Miami y en Asunción, pero atiende clientes -y especialmente compañías globales y multinacionales de gran envergadura- en 10 países de América con operaciones en 40, a partir de que sus proyectos tienen un alcance con impacto global, que suele arrancar en una o dos filiales locales de una empresa y luego se escala hasta abarcar las restantes. 

“El 80% de nuestras operaciones provienen de clientes de fuera de la Argentina”, señalan.

De acuerdo con datos de CBInsights, en enero de 2020, “o sea minutos antes de que se disparara todo”, el 11% del comercio agregado mundial ya pasaba por canales digitales y hoy este índice se encuentra por encima del 20%, en torno al 22%.

“Eso quiere decir que en un año se duplicó lo que se transaccionaba digitalmente“, concluye Gutsztat, al mismo tiempo que subraya que ha llegado el momento de precisar exactamente de qué hablamos cuando hablamos de transformación digital.

“Encarar la transformación digital significa que cualquier empresa, de cualquier tamaño, de cualquier industria, debe hacer introspección y pensar si su modelo de negocios es sustentable, -si resistirá-, los próximos tres a cinco años”, amplía.

“Históricamente, el mundo de la transformación de las organizaciones estaba abordado por dos tipos de empresas de servicios. Por un lado, las consultoras de negocios, que cuentan mucha experiencia y capacidades en management, que son muy buenas para entender lo que está pasando y para hacer recomendaciones. Esto implica que las compañías, después de recibir dichas recomendaciones, tienen que dar vuelta y salir a buscar soluciones en otras empresas, típicamente de tecnología, llámese de IBM, Oracle, SAP, etc., que tienen a mano siempre un producto para cada problema, que en general ofrecen al Departamento de Sistemas. En muchos casos este producto no resuelve el dolor o desafío de negocios que originalmente la compañía tenía”, relata.

“Esto empezó a cambiar de la mano de las empresas nativas digitales, en las que ya no existe esa grieta entre el área de sistemas y el área de negocios. Estas empresas se organizan por objetivos de negocios los presupuestos para la contratación de productos y servicios ya no recaen en el área de sistemas, sino en el negocio”, sigue.

“Los clientes empezaron a demandar un servicio integrado en el que, por un lado, puedan hablar de sus ´dolores de negocio´, incluyendo también los desafíos y oportunidades, pero hacerlo con una empresa que a su vez tenga la capacidad de implementarle una solución concreta, además de darle una recomendación de negocio y ayudarlo con su estrategia“, define Gutsztat.

Sobre el futuro de la compañía, el cofundador dice: “Hemos definido el 2021 como un año para administrar el crecimiento. Finalmente somos una empresa de personas, y hemos puesto la vara muy alta para seleccionar a nuestros colaboradores. Nos cuesta mucho conseguir esta calidad de personas, entonces este año estamos con un pie en el acelerador y otro en el freno. Aún así, administrando el crecimiento, vamos a estar más que triplicándonos con respecto al año pasado”.

¿Qué es la transformación digital?

Desde Ceibo definen la transformación digital como un repensar el modelo de negocios de una empresa a la luz de tres elementos, a saber:

  1. El primero es comprender el nuevo escenario competitivo, no solo analizar el contexto de quiénes son sus competidores tradicionales sino también ver quiénes son los nuevos jugadores que están emergiendo, qué modelo de negocio tienen, cuál es su modelo operativo, sus capacidades, y con qué reglas de juego tienen que jugar (marco regulatorio).
  2. El segundo elemento de la transformación digital son las nuevas demandas de los consumidores, que constantemente demandan productos y servicios de mayor calidad y cada vez más digitales, sino que también demandan experiencias – Customer Experience-.
  3. Y el tercer elemento, en gran medida el habilitador de los otros dos, son las nuevas tecnologías, que hasta hace unos cinco años no existían o eran muy caras, o exigían una gran escala de producción para que fuera razonable la inversión en ellas y que hoy son más accesibles para casi cualquier empresa.

Nota original: InfoTechnology